sábado, 29 de agosto de 2009

Proyecto de identidad (Libro de Peter Waldman, El Peronismo 1943 1955)

En el libro sobre el gobierno peronista, Waldman hace una descripción del contexto histórico en el que surge Perón de manera muy exhaustiva detallando los problemas que había y los métodos de solución desarrollados por el líder del partido justicialista.
El historiador, en los primeros capítulos, se enfoca en una gran crisis de identidad de la sociedad, producida por varias razones. Algunas de ellas, las más importantes, eran la pérdida de prestigio de la clase alta tradicional y el reclamo de sectores sociales más bajos a ser incorporados en la política y, como consecuencia, en la toma de decisiones. Todo esto en el marco de una antigua depresión económica que ya iba perdiendo vigor.
Sin dudas Perón, hombre que para esta época ya había estado viviendo como agregado en la embajada de Argentina en Italia y donde “mamó” toda la doctrina fascista y populista, además de ver emerger las clases bajas europeas y las determinaciones tomadas en esas circunstancias por los gobiernos, daba una gran importancia a lo que Waldman define como Conciencia Nacional Generalizada, y que el propio Perón definiría como una orientación común, una misma manera de pensar y de sentir”. Esta premisa era la propuesta a desarrollar para la superación de esa crisis de identidad arrastrada desde la década anterior
Para tratar de englobar a todos los argentinos bajo esta identidad, que a la larga se denominaría justicialismo, la ideología peronista vio necesario que las declaraciones de su líder fueran imprecisas y generales. Se trataba de evitar dogmatizaciones de la doctrina y se procuró hacer desaparecer las antinomias ideológicas comunismo vs. capitalismo
Por supuesto que este “paquete de medidas” adoptadas solo existieron en un primer momento de este régimen, aunque algunas subsistieron hasta mucho tiempo después.
Para imponer esta misma manera de pensar y de sentir, que no era otra cosa que una nueva identidad, las acciones de Perón fueron dos. La primera fue replantear la posición, la misión, y la responsabilidad de la Argentina dentro del contexto internacional; y la segunda, despertar un sentimiento de identidad nacional en los estratos sociales más bajos.
Para la primera acción Perón crea la idea de Tercera Posición. Para la segunda el líder justicialista sabía que debía generar en las clases bajas un sentimiento de pertenencia y orgullo nacional …

Continúa en la próxima…

lunes, 17 de agosto de 2009

Acerca del Primer Plan Quinquenal (del libro de Luis Alberto Romero)

Aquí ya se veía que Perón Había optado por el mercado interno y por la defensa del pleno empleo. Se trata, según cuento Romero haciendo referencia a la cadena de auto financiación, de una verdadera “Cadena de Felicidad”, que pudo financiarse principalmente por la existencia de una abundante reserva de divisas, acumulada durante los años prósperos de la guerra y que permitió en la posguerra un acelerado, desenfrenado y con frecuencia poco eficiente equipamiento industrial.
En este proceso de aplicación del primer plan económico se nacionalizaron las inversiones extranjeras, especialmente las de capitales británicos que estaban a cargo de numerosas empresas de servicios (ferrocarriles, teléfonos, gas, compañías de electricidad, etc). Así el estado tuvo más participación e intervención en la economía siguiendo una corriente Keynesiana de estado, llamada Estado de Bienestar.
Estas medidas adoptadas en los primeros pasos del gobierno de Perón, y acá hago referencia a Perón como presidente (recordemos que él ya venía teniendo ingerencia en política desde el año 1943 de manera influyente), tuvo una gran importancia simbólica, y no es menor detallar que fueron anunciadas solemnemente en Tucumán el 9 de Julio de 1947.
El estado también avanzó en lo concerniente a actividades industriales no solo por la vía de fábricas militares, sino también por un grupo importante de empresas alemanas nacionalizadas que integraron el grupo DINIE (Dirección Nacional de Industrias del Estado)
Si bien estas reformas fueron importantes, la más sobresaliente de todas fue la nacionalización del Banco Central. Desde allí el estado ahora podía manejar la política monetaria y crediticia además del comercio exterior, aunque solo se exportaba granos y algunos productos industriales a países limítrofes.
Estas fueron las claves de la nueva política económica peronista: la nacionalización de la economía y su control por parte del Estado. Aunque también otro pilar de la economía en su mandato tuvo que ver con los trabajadores y con la cuestión social, manteniendo el pleno empleo y elevando el nivel de vida de los obreros fabriles y rurales.